Celebramos nuestro 32° aniversario

Cada 1° de marzo representa mucho más que un aniversario institucional. Es la fecha que simboliza el inicio de una nueva etapa en la historia productiva de Necochea, Quequén y toda su zona de influencia. Ese día, en 1994, bajo el amparo de la Ley Provincial 11.414 y en el marco del traspaso de los puertos desde la Nación a la Provincia de Buenos Aires, nacía el Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén.

No fue solamente un cambio administrativo. Fue una decisión estratégica que permitió que el puerto comenzara a construirse desde el territorio, con participación, compromiso y una mirada profundamente ligada al desarrollo regional.

Treinta y dos años después, el Puerto Quequén es mucho más que un punto de salida de mercaderías. Es un engranaje esencial del sistema agroexportador argentino y un motor económico que impulsa a toda la región.

Este aniversario encuentra a Puerto de Quequén consolidado y en plena actividad, superando las 9 millones de toneladas exportadas, una cifra que refleja su importancia estratégica dentro del sistema agroexportador argentino y su protagonismo en la generación de divisas para el país. crecimiento no es obra de una sola institución. Es el resultado de un trabajo colectivo, articulado y sostenido en el tiempo.

Pero este presente no sería posible sin una base fundamental: la inversión en infraestructura, en la capacitación del personal, en el cumplimiento del código PBIP, entre otras cosas:

En estas tres décadas, el Consorcio llevó adelante obras portuarias claves que garantizaron el crecimiento y la previsibilidad operativa. La reconstrucción y el alargamiento de la escollera sur permitieron mejorar las condiciones de ingreso y egreso de los buques, fortaleciendo la seguridad de la navegación. La profundización del canal a 50 pies posicionó al puerto en condiciones de recibir buques de mayor porte, aumentando su competitividad en el comercio internacional. Y la instalación y desarrollo de nuevas terminales portuarias consolidó su capacidad operativa, acompañando el crecimiento sostenido de la producción.

Estas obras no solo significaron infraestructura. Significaron futuro.

Pero detrás de cada tonelada exportada hay algo mucho más importante: hay personas.

El crecimiento del puerto es el resultado de un trabajo colectivo, articulado y sostenido en el tiempo. Es fruto de la tarea diaria de los empleados portuarios, cuyo compromiso, profesionalismo y sentido de pertenencia permiten que la operatoria funcione de manera eficiente, segura y continua. Su labor, muchas veces silenciosa, es esencial para que el puerto cumpla su rol.

El  funcionamiento diario del puerto es posible gracias al trabajo coordinado con los organismos de control, que cumplen un rol clave en garantizar la seguridad, la transparencia y la eficiencia operativa. La Prefectura Naval Argentina, la Aduana, SENASA y Sanidad de Frontera forman parte de ese entramado que permite que cada buque que ingresa o egresa lo haga bajo estrictos estándares nacionales e internacionales.

Del mismo modo, el vínculo permanente con el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires ha sido determinante para consolidar políticas portuarias que promuevan la inversión, la modernización y el crecimiento.

Pero el puerto también se construye junto al sector privado. Las terminales portuarias, las agencias marítimas, las empresas de estiba, los operadores logísticos y todos los gremios portuarios forman parte de una cadena que funciona como un sistema integrado, donde cada eslabón es indispensable.

A esto se suma el sector del transporte, protagonista silencioso pero fundamental, que conecta al puerto con el vasto hinterland productivo. Miles de camiones, productores, acopiadores y empresas encuentran en Quequén la puerta de salida al mundo para su producción.

El puerto, en este sentido, no es solo infraestructura. Es trabajo.

Trabajo directo, en los muelles, en las terminales, en las oficinas operativas.

Y trabajo indirecto, en talleres, comercios, servicios, transporte y actividades vinculadas.

Es desarrollo, es movimiento, es dinamismo económico.

Pero también es integración territorial.

El hinterland portuario, compuesto por decenas de localidades del interior bonaerense, forma parte esencial de este sistema. El puerto y su zona productiva crecen juntos, se potencian y se necesitan mutuamente.

Nada de esto es casual.

Es el resultado de un modelo de gestión que entendió, desde aquel 1° de marzo de 1994, que el puerto debía ser una construcción colectiva.

Hoy, el Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén no solo administra un puerto. Administra confianza, articula esfuerzos y proyecta futuro.

Porque el verdadero significado de su existencia no está solamente en los buques que parten.

Está en todo lo que genera.

En todo lo que une.

Y en todo lo que hace crecer.

Dr. Mariano Carrillo, Presidente Interino del Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén



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