Si lo medimos en metros, la respuesta es fácil: termina en el muelle. Pero si lo medimos por los vínculos que construye, su alcance no tiene límites.
Esta semana, a través del programa Puerto Ciudad demostramos que la prevención, la salud, la inclusión, el arte y el cuidado del ambiente dejan de ser temas aislados cuando se trabajan directo en el territorio.
Un recorrido que conectó a nuestra comunidad:
Escuchar para prevenir: Abrimos espacios de trabajo sobre consumos problemáticos junto a adolescentes de la Escuela Técnica N.º 3. Prevenir es hablar a tiempo.
Campeones Saludables: Realizamos controles médicos a 412 chicos y chicas de los clubes Deportivo La Dulce, Defensores de Fernández, Villa del Parque y Huracán. Porque antes de ver cómo juegan, necesitamos saber cómo están.
Inclusión en acción: El Colegio Cavagnaro y el Jardín N.º 908 exploraron las aves y la biodiversidad del puerto, mientras que la Escuela Especial N.º 503 continuó dándole vida al Mural de la Inclusión en la Escollera Sur.
Sembrar futuro: Junto a la E.P. N.º 31, E.S. N.º 13 y la Cooperativa de Trabajo Servicios y Mantenimiento Necochea Ltda., plantamos 12 árboles en el patio escolar y la futura plaza del barrio, además de avanzar en las obras del Campo Scout.
Un puerto no reemplaza a una escuela, un club o un centro de salud: su verdadera fuerza está en unirlos.
¿Hasta dónde llega Puerto Quequén? Hasta donde los vínculos y la comunidad nos permitan llegar.














